Los reyes del pasado mercado veraniego, un brasileño con alma y la alegría por bandera, y un galés, frío, con traje y corbata son protagonistas estos días por diferentes motivos. Neymar y Bale son dos extraordinarios jugadores. Iconos mundiales de este deporte.
Neymar llegó precedido de esa alegría tan brasileña que contagia ilusión por el fútbol. Su gran actuación en la Copa Confederaciones aumentó las expectativas de los aficionados culés. Hoy en día, tras un inicio prometedor, el jugador se ve inmerso en un círculo vicioso que puede retrasar su adaptación a un club tan grande como el FC Barcelona. Los problemas por su fichaje, el bache del equipo y alguna inoportuna lesión están provocando un rendimiento del jugador por debajo de lo esperado.
El fichaje de Neymar está teniendo efectos inesperados en el club catalán. Toda la afición blaugrana quería que el club contratara al astro brasileño. La cantidad no hubiera importado mucho entre los socios. Pero la Junta Directiva se empecinó en querer parecer más lista que el resto. Este empecinamiento se ha llevado por delante al Presidente, Sandro Rosell, ha obligado a depositar 13 millones de euros en concepto de responsabilidades fiscales y tiene al Juez Ruz, de la Audiencia Nacional tras los pasos del traspaso del jugador.
Todo pasará y nadie duda de que la calidad del brasileño terminará imponiéndose a todas las dificultades que Neymar encuentre por el camino. No obstante, no se lo están poniendo fácil por Can Barça.
Bale llegó con el precio de su traspaso como posible lastre a su rendimiento. Empezó titubeando, con poca participación en el juego pero haciendo goles. Inoportunas lesiones le alejaron del equipo y surgieron dudas sobre la idoneidad de su fichaje. Una vez superados los problemas iniciales parece que el galés empieza a ser el jugador determinante que todos los aficionados merengues querían este verano.
De lo que todos los aficionados podemos estar seguros es que se tratan de dos excelentes futbolistas que han elegido la Liga española para desarrollar su carrera profesional. Esperemos, por el bien del fútbol, que el Juez Ruz no sea otro "protagonista" de la Liga (esto sin obviar que todos deseamos que se aclare este asunto y se abone lo legalmente exigido a la Agencia Tributaria)
