Los últimos
resultados del Real Madrid, tanto en Liga, Copa del Rey como en la eliminatoria
de la UCL frente al Schalke 04 han alimentado aun más las ilusiones de los
aficionados merengues. Líderes en Liga en la antesala del derbi madrileño,
finalista de Copa y virtualmente clasificado para cuartos de Champions tras una
exhibición en el Veltins Arena.
Boda
Ya viene de
atrás el idilio entre la afición y Cristiano Ronaldo. El rendimiento del
portugués y la atemperación de su carácter, por un lado, y por otro, el apoyo
unánime en la pelea por el Balón de Oro y las ovaciones en el Bernabéu solo
puede acabar en campanas de boda.
Bautizo
Precedido
por el alto coste de su traspaso, aquejado de molestias físicas y en pleno período
de adaptación, Gareth Bale vive tras sus últimas actuaciones sus mejores
momentos desde su llegada a la capital. Y con el rendimiento mostrado
últimamente estás más cerca el bautismo del galés en territorio blanco.
Comunión
Siempre
cuestionado desde su llegada. Con altibajos. Con problemas para tener
continuidad. Así ha estado Karim Benzema desde su fichaje por el Real Madrid
hace ya varias temporadas. Hoy en día se muestra como un delantero de talla
mundial, es participativo en el juego y tiene mayor acierto de cara a gol.
Puede ser porque Ancelloti haya dado con la tecla respecto al francés, puede
ser el por el trabajo de campo de Zidane o porque la disminución de competencia
tras la marcha de Higuaín le ha favorecido. Lo que es evidente es que la
comunión entre el galo y la afición blanca es total.
Los camareros
Si bien los
jugadores de vanguardia están a un nivel extraordinario, el resto del equipo
está funcionando a un nivel altísimo. Control del juego, sensación de
superioridad y dominio de la situación, reduciendo al máximo las ocasiones del
rival. Alonso, Di María y Modric son los camareros de este salón, sirviendo con
elegancia a los de arriba. Buen Madrid.
